“Me llamó mi marido a la escuela donde trabajo para decirme que le habían disparado en el brazo. Estaba desesperado porque perdía mucha sangre. Me contó que había ocurrido un tiroteo en la cuadra donde él lustra zapatos y que lo hirieron en la balacera”, señaló Paola Alderete, ya más tranquila tras conocer la noticia de que su pareja, Omar Ovejero, había sido curado de la hemorragia y se encontraba fuera de peligro. El enfrentamiento sucedió ayer a la mañana en 24 de septiembre al 900, en pleno microcentro, donde un efectivo de civil repelió a dos motochorros que habían abierto fuego contra un conductor para asaltarlo.

Un joven, empleado de una empresa distribuidora, salió ayer en una Ford Ecosport color champagne para realizar un trámite bancario en nombre de la compañía. Lo acompañaba en el vehículo un efectivo de la Policía que brindaba servicio adicional para la empresa, debido a que transportaban dinero para realizar un pago.

En determinado momento los tripulantes notaron que dos jóvenes en una moto los venían siguiendo desde que salieron del local comercial. Ya en el microcentro, la motocicleta intentó cortar el paso de la camioneta y el conductor del rodado más grande aceleró para intentar escapar.

A las 10.40, la moto -una Honda Tornado blanca según se constató con las cámaras de seguridad- alcanzó a la Ecosport en 24 de Septiembre al 900. En la persecución, un hombre casi fue atropellado, pero no tuvo tiempo ni de insultar a los conductores porque inmediatamente comenzaron a escucharse disparos. Fueron al menos seis detonaciones en total.

La gente que hacía fila en la vereda para ingresar a una dependencia de la Caja Popular de Ahorros se dispersó rápidamente y a los gritos.

“Nos tiramos al piso”

Según les explicó a los investigadores M.M., el joven que conducía el vehículo de la empresa, cuando la Tornado los alcanzó nuevamente le apuntaron a la cabeza con una pistola. El joven intentó acelerar nuevamente pero los delincuentes realizaron al menos tres disparos. M. frenó, abrió la puerta de la camioneta y se arrojó a la calle para protegerse bajo el vehículo. Su compañero descendió de la Ford y comenzó a repeler el ataque con su arma reglamentaria.

Los delincuentes, que no esperaban toparse con un miembro de la fuerza, dieron media vuelta y escaparon, realizando más disparos. Uno de los proyectiles impactó en el brazo de Ovejero, quien ayer al mediodía declaraba en la seccional 1ª como testigo y víctima del hecho; otra bala se incrustó en un taxi Renault Logan que pasaba por la cuadra.

Al lado de la Caja, Gabriel tiene su puesto donde vende frutas. El tiroteo ocurrió frente a sus ojos. “Segundos antes del hecho estaba conversando con una cliente y se acercó un amigo que lustra zapatos. De repente empezaron a dispararse y los tres nos tiramos al piso. Uno de los tiros le pegó a mi amigo. La gente que hacía fila para el banco salió corriendo aterrada”, señaló el verdulero.

El joven dijo que en los seis años que lleva trabajando en esa cuadra nunca vivió algo tan violento, pero reconoció que se trata de una zona complicada en materia de arrebatos.

Al igual que en otras zonas bancarias de la capital, las mecheras acechan a los desprevenidos. También se registran varios motoarrebatos, según Gabriel: “los ladrones atacan en la 24, doblan en la esquina y escapan por calle Jujuy”.

Alderete, por su parte, dijo estar muy consternada por el hecho. “Es increíble todo lo que está pasando. Nunca creí que a mi marido podría pasarle algo así trabajando en pleno centro. Gracias a Dios, porque lo protegió de algo peor. Pobre muchacho al que querían asaltar también: hoy te quitan lo que tenés y si no te quitan la vida”, le dijo la mujer a LA GACETA.

“Estaba desesperada cuando me llamó. Dejé a los chicos en la casa y me vine volando en la moto. Me calmé recién cuando lo vi”, contó.

Los hombres de la División de Guardia Urbana de la Policía (DGU), a cargo del comisario José Soria, fueron los primeros en intervenir en el caso. A las 11.30 ya habían recopilado los videos de las cámaras de seguridad del perímetro y reconstruyeron parte del escape de los delincuentes. “Huyeron en contramano por la 24, uno de ellos a pie hasta que logró subir a la Tornado y luego doblaron en calle La Rioja también en contramano. Hirieron a un peatón que, según se nos informa, ya se encuentra fuera de peligro”, explicó el uniformado.

Según las primeras observaciones, los seis casquillos encontrados sobre la calzada eran calibre 9 milímetros. “Se trata de un hecho muy grave. Esto ocurrió en horario pico y en una zona muy transitada”, agregó Soria.

Para no entorpecer el tránsito, tras el hecho la Ecosport y el taxi dañado fueron llevados hasta Laprida primera cuadra donde la Policía tomó los datos de los damnificados y descripciones de los sospechosos.

En simultáneo, personal de la DGU que iba camino al lugar del tiroteo, aprehendió a una mechera por el robo de un celular en Salta primera cuadra.